viernes, 26 de junio de 2009

Una Carta

Soy la hormiguita que recorre noche tras noche tu cuerpo dormido. Vago por tu dormitorio en la oscuridad y vos no me conocés. Hace tiempo que descubrí este templo de tres por cinco y soy feliz con el hallazgo. Creo que a veces te das cuenta de mi presencia, apartándome levemente, y justo ahí comprendo que estamos soñando sueños diferentes. En las noches de frío me basta subir por una pata se tu cama y descubrir un clima templado de sábanas y acolchados con olor a tu piel. En las noches de calor te miro desde el suelo y subo poco, a veces una sandalia tirada al azar es mi mirador. Por las mañanas siempre te levantás con prisa y desorden, yo siempre voy a la cocina y bebo de tu taza de café que siempre queda a la mitad, me regocijo con el azúcar desparramada por la mesa, con las migajas. Las noches en que tu taedium vitae llega al extremo y no dormís sola, me embriago ahogándome en tu vaso de wiskhy, doy media vuelta y simplemente me marcho. Pero ningún templo me gusta más que el tuyo, ese de dos puertas y dos ventanas, de calma y de prisa. Comienza a anochecer y me ha costado mucho escribirte estas palabras. Me he embadurnado las patas con tinta y he bailado sobre este papel amarillo de tu mesa de luz. Para cuando llegues ya habré partido. Me he separado mucho de los míos y eso no está bien. En el diccionario podés encontrar que no soy más que una hormiga, que en latín se dice formica, un insecto himenóptero que vive en sociedad, se distinguen tres clases de individuos: hembras, machos y neutros, que se divide en varias especies según el tamaño, la coloración y el modo de construir el hormiguero. Pero en verdad no soy más que la hormiguita viajera que ha recorrido tu cuerpo dormido y desnudo noche tras noche. Estoy condenada al trabajo, a las migraciones, a evadir el veneno, a cargar mil veces más mi peso. Cuando leas estos garabatos sólo basta que te asomes a tu balcón y mires hacia la calle, mis patas con tinta roja marcarán el camino por la calle Ayacucho camino al este, camino al viaje.

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