“... e vernan los tardos años del mundo, ciertos tiempos en los quales el océano afloxerá los atamentos de las cosas y se abrirá una grande tierra...” (Libro de las Profesías).
El adelantado Don Rodrigo Martín Alonso de Anés y Triana Almagro, envíale a Su Majestad la total suma de trece indios en conmemoración de las Bodas de los Infantes. Destas latitudes áridas y desérticas los nativos desta zona arenosa viven de la caza y apresan algunas aves de laguna y pejes, en canoas de totora. No fablo de oídas quando digo que los he visto sin ropas i algunos machos con pelos en la cara.
Face tres lunas, en quanto amaneció, después de encomendarnos a Dios, salimos de nuestros aposentos i con tiros i ballestas delante, i los de a caballo faciendo arremetidas algunas que logramos capturarlos. Las tierras de acá agora obedecen a Vuestras Altezas.
Estas gentes indianas de costumbres barbáricas andan desnudas, i todos los que yo vide son todos mancebos, que ninguno vide de edad de más de treinta años, muy bien hechos, de muy fermosos cuerpos y muy buenas caras: los cabellos negros, gruesos, cuasi como sendas de cola de caballo.
Pusimos fuego a sus ídolos, tomamos a las mujeres y a los niños y matamos algunos ancianos que son pocos.
Algunos no se cubren sus vergüenzas a causa de la calor y de las leguas y leguas de arena. Un viento que parece ser aliento del diablo sopla de forma repentina. Tuvimos que lavarnos los ojos con agua de la laguna porque no vides nada.
A través del baptismo femos agora llevado a la Sancta Fe a las mujeres y los niños. Es el tiempo justo que reconozcan a la Iglesia por Señora y Superiora del Universo Mundo y al Sumo Pontífice, llamado el Papa en su nombre, y a Su Majestad en su lugar, como Superior y Señor Rey de las Indias y Tierra Firme.
Ques fecha a diez días del Mes de Abril, año del nacimiento de Nuestro Salvador Jesucristo, de mil quinientos veinte y siete







